Un chico de
diecisiete años que parecía tener ruedas en los pies contra el West
profesionalmente. Neymar, es una de esas personas bendecidas por los
cielos, que hace las delicias, hace el amor, todo
desde el primer toque. El engaño de los dioses, una obra maestra en
la refinación de como
él pasa el balón a sus compañeros de equipo, un cuadro de Pablo
Picasso de como
derrotar
a tus
oponentes. Entonces llegó el primer título en el campeonato
Paulista de 2010. Ese
mismo año también se alzó con la copa de la Liga.
Comenzó un
matrimonio con los fans brasileños, superando las barreras del
Santos , un sueño de un niño, que se veía desde lejos, ser campeón
del mundo con Brasil
El chico de
oro, con catorce años, ya conquistó al Real Madrid, que se negó a
pagar 1.000.000 dólares en el momento y lo vio pasar al Barcelona,
su máximo rival en 2013, por unos 95 millones de euros (57 millones
reportados oficialmente).
Todos los
sueños realizados, millonario, jugando al fútbol y al lado de su
ídolo, Messi.
En 2014, puede
llegar su mayor sueño: ganar la Copa del Mundo en Brasil. No
obstante, su sueño se hace más pequeño, desaparece en una rodilla
del vicioso de Zúñiga al igual que las vértebras de la columna de
oro chico. Termina así la Copa de Neymar, Los dioses del balón se
perderán a su enviado.
Su sueño
continuará como fan, junto a los doscientos millones de brasileños
frente al reto de la poderosa Alemania de Müller.
Marcelo Antunes @Lunatico_2014

